Nezeni Sérum de Vitamina C: mi experiencia

Nezeni Sérum con Vitamina C

Espectacular.

Esa es mi conclusión después de haber utilizado este sérum durante un mes.

Hay que decir que esta marca me tiene conquistada, así que mis expectativas eran muchas y no pequeñas.

Lo primero que me llamó la atención fue que huele muy muy suavemente a manzana.

Los resultados no son inmediatos, pero las sensaciones agradables en la piel sí: es muy fluido sin llegar a ser totalmente líquido (no se escapa entre los dedos, como el agua), fresco y deja la piel lisa, con la impresión de estar limpia y despejada.

Como me encanta encontrar sentido a todo esto y creo que un buen INCI lo explica todo, vamos a analizarlo con detenimiento.

En los ingredientes está la respuesta

Aqua, Propanediol, Glycerin, Aloe Barbadensis Leaf Juice, Ascorbyl Glucoside, Hydrogenated Ethylhexyl Olivate, Tromethamine, Sodium Hyaluronate, Biosaccharide Gum-1, Trisodium Ethylenediamine Disuccinate, Acacia Senegal Gum, Xanthan Gum, Lecithin, Caprylyl Glycol, Ethylhexylglycerin, Hydrogenated Olive Oil Unsaponifiables, Sodium Carrageenan, 1,2-Hexanediol, Potassium Sorbate, Sodium Benzoate, Sea Salt, Parfum, PEG-40 Hydrogenated Castor Oil, Sodium Acrylates Copolymer, Phenoxyethanol.

Se trata de un sérum con base acuosa que utiliza como emoliente el propanediol de origen natural (vegetal, concretamente), conocido por sus muchos beneficios para la piel: es humectante y, además, forma una película en la superficie de la piel que atrae la humedad, la retiene e impide que esta escape de la piel, pero no es comedogénico, es decir, no obstruye los poros, sino más bien al contrario, ayuda a la penetrabilidad del producto, así que es perfecto hasta para pieles grasas.

Aporta suavidad y elasticidad a la piel y estabilidad a la fórmula, lo que es importante cuando esta es de base acuosa y contiene, por ende, vitamina C (aunque, como veremos, en este caso se ha elegido el derivado más estable y potente).

La glicerina (también de origen vegetal) tiene asimismo propiedades hidratantes y recuperadoras de la tersura cutánea, siendo un vehículo perfecto y clásico para añadirle otros activos.

El aloe vera (como gel eco) casi no necesita presentación: es fresco y cuida la piel profundamente y en muchos aspectos, ya que es antiinflamatorio, cicatrizante, regenerador, protector, con extraordinarias capacidades para cuidar la barrera epidérmica y restablecerla.

¿Quieres más? Modula y mejora las defensas de la piel y aporta suavidad sin grasa alguna.

Y aquí está la estrella de este magnífico sérum, la vitamina C como glucósido de ascorbilo, su derivado más estable.

Decir, a estas alturas, que es un regalo para la piel puede ser quedarse corto, porque parece que no existe un aspecto de su cuidado que esta vitamina no pueda mejorar.

Es uno de los antioxidantes más efectivos, ayudando, a través de su participación en reacciones enzimáticas, a neutralizar cualquier tóxico.

Es imprescindible en la protección frente los rayos ultravioleta de corto y largo alcance (UVA y UVB), de los oxidantes producidos por la fotoexposición y de las consecuencias de esta.

Pero es que puede revertir el daño solar en la piel por varias vías: aumentando las defensas oxidativas, mejorando la renovación celular gracias a su efecto exfoliante, aclarando e igualando el tono del cutis cuando hay daño en forma tanto de machas como de imperfecciones.

Es imprescindible para la síntesis del colágeno, estimulándola con resultados que se traducen en más cantidad de mejor colágeno y, quizá lo más importante, en la estimulación de la capacidad de la piel para producirlo, una forma de rejuvenecer real y profundamente la piel y retrasar el ritmo de envejecimiento, tanto el natural como el inducido por la sobreexposición a oxidantes, patógenos y otros agentes externos.

Por si crees que le falta algo, es un potente antiinflamatorio, ya que no solo reduce la inflamación ya asentada sino que impide la respuesta inflamatoria en cascada, así que consigue frenar el proceso inflamatorio, lo que la convierte en un ingrediente perfecto para todas las pieles, e imprescindible para las sensibles, grasas, maduras o muy castigadas por el sol y otros factores.

Cuanto más se investiga esta vitamina, que, por otro lado, es la más estudiada y conocida de todas, más claras están las muchas vías por las que la vitamina C es capaz de cuidar la piel, devolverle luminosidad y frescor y protegerla realmente de los muy negativos efectos del sol.

El aceite hidrogenado de oliva es conocido como la silicona verde, porque ofrece las mismas prestaciones que esta pero es de origen natural, biocompatible y no comedogénico. Consigue crear una micropelícula que da a la piel un tacto y un aspecto sedoso.

En cuanto al ácido hialurónico (AH), es el hidratante por excenlencia, capaz de captar humedad tanto del entorno como del cuerpo para mantener la piel en niveles óptimos de humectación, garantizando, de este modo, que todas las capas reciben la hidratación que necesitan, porque también es capaz de regularla en función de las circunstancias de cada piel y su entorno.

Contiene un precursor del AH que es incluso más eficaz que este desde la primer aplicación y a medio y largo plazo, devolviendo a la piel elasticidad y facilitando sus propios procesos.

Es un perfecto complemento para la vitamina C: juntos multiplican sus propiedades hidratantes, antioxidantes, exfoliantes y regeneradoras del colágeno.

El Flucogel (Biosaccharide Gum-1) posee el Estándar Ecocert para cosméticos naturales y orgánicos. Se trata de un polisacárido con poderes calmantes, hidratantes, rejuvenecedores, reestructurantes y suavizantes que forma una microcapa que captura y retiene moléculas de agua. Mejora la sensación final del producto en la piel.

El resto de ingredientes son excipientes de origen natural en su mayoría, que aparecen en proporciones ínfimas y están para asegurar la durabilidad y estabilidad del producto, pero todos ellos, además, aportan beneficios para la piel.

Para quién es

Para todas las pieles a partir de los 25 años.

Si eres más joven pero ya notas el daño solar, no puedes prescindir de este suero, que te ayudará a una recuperación temprana y a evitar que el daño vaya a más.

Todos los productos de Nezeni están dermatolǵgicamente testados, son no comedogénicos e hipoalergénicos, así que tienen garantías farmacéuticas.

¿Qué hace este sérum en tu piel?

La hidrata desde el minuto cero y con el uso continuado consigue que la propia piel mejore en este y otros aspectos: las arruguitas se suavizan (todavía no llevo suficiente tiempo para comprobar si desaparecen, pero la cosa promete), las manchas se difuminan, la piel está relajada y suave y… ¡sí! todo el rostro se ve luminoso y radiante, ese efecto maravilloso de la vitamina C cuando está bien formulada.

Las pieles sensibles no se irritan y mejoran; las pieles grasas van regulando su producción de sebo; las pieles maduras recuperan firmeza y tersura.

Es una auténtica joya, este sérum.

Del envase a la piel

Tengo que decir que me gusta mucho la estética sobria y elegante de Nezeni, va mucho conmigo. El blanco y el rojo consiguen trasmitir sensaciones de pulcritud y energía.

El envase opaco siempre me tranquiliza cuando se trata de un sérum, porque son especialmente sensibles a la luz (y a los cambios de temperatura y la humedad), pero en un sérum rico en vitamina C me parece un imprescindible.

Me encanta el dosificador de bombeo con sistema airless (hermético) que me evita el engorro de contar gotas y el problema de que se me vaya la mano. Aísla el producto del contacto con el aire y la piel, evitando posibles contaminaciones de este. Nunca olvido que los productos con base acuosa son mucho más susceptibles a este tipo de contactos.

Así que tan fácil como presionar el aplicador y ya tengo en mi mano la cantidad justa de un fluido de aspecto algo gelatinoso y denso (no es que sea denso realmente, pero quiero decir que no es acuoso), que en cuanto pongo en la piel se absorbe y no deja ningún residuo graso ni pegajoso (he tenido algunas experiencias desagradables en este aspecto, con productos realmente pringosos).

Lo conservo en la nevera porque me encanta ponérmelo frío, me sienta aún mejor y se conserva mejor. Tengo que aclarar que es un sérum con fecha de caducidad de dos años en cerrado, lo que significa que, lo uses o no, a los dos años caduca, por su composición con ingredientes naturales y los conservantes justos.

Hay que aplicarlo sobre la piel bien limpia y seca (bueno, puedes dejar un poco de humedad, si lo prefieres), con pequeños toques de las yemas de los dedos.

Cuando tengo tiempo y me acuerdo, suelo darme un pequeño masaje en la cara y algunos pellizquitos para facilitar la absorción. Me resulta delicioso el momento de ponérmelo. Espero a que penetre del todo y, si es de noche, muchas veces no uso la hidratante después, pero durante el día sí lo hago. No tengo que esperar más de medio minuto para poder hacerlo.

Remata siempre con un protector solar: muchos estudios demuestran que una combinación de sérum con vitamina C con este es el mejor equipo para combatir los peligros del sol.

Por supuesto que me lo pongo también en el cuello y en el escote (tanto por delante como por la espalda, porque tiendo a tener manchitas solares en esa zona) y desde que lo hago he notado la piel del cuello más firme y flexible.

Mi experiencia

Imaginarás que no puede ser más positiva.

Tengo la cara mucho mejor en todos los aspectos y es verdad que parece que me la hayan iluminado desde dentro.

Es suave, muy sedoso y nada graso.

A ratos tengo algunas zonas de la cara más sensibles y me calma y relaja muchísimo, pero lo mejor es que desde que lo uso no han reaparecido, pese a los cambios de temperatura, a los que soy especialmente susceptible.

Tampoco han aparecido granitos (las hormonas son muy graciosas y oportunas) y noto la piel mucho más lisa y uniforme.

¡Estoy encantada, la verdad!

Tengo por costumbre pasar alguna noche a la semana (mínimo una, a menudo dos) sin ponerme ningún cosmético y puedo dar de fe de que desde que uso este sérum mi cutis, incluso sin él, está mejor.

Yo, personalmente, lo uso durante el día todos los días y, como ya he dicho, la mayoría de las noches.

No me gustan mucho los olores en los cosméticos, pero el ligero aroma a manzana no me molesta, desaparece pronto y, en mi caso, intensifica la sensación de limpieza y frescor.

Lo quieres, lo tienes

Pero solo puedes comprarlo online.

Esta firma tiene claras sus prioridades: productos de calidad, de origen natural y con la mínima cantidad de excipientes,inversión en investigación y mejora en vez de en marketing y ahorro de costes evitando intermediarios.

En la página de nezeni.com y en Amazon, por un precio superior.

Si te preocupa el servicio de envío te aseguro que funciona de maravilla y te llegará en muy poco tiempo. Además, tienen una  atención e información al cliente profesional, rápida y muy amable.

El precio en la web del fabricante es de 34,90 (el envase contiene 30 ml), un precio magnífico para un producto que puede competir con -y superar a- muchos otros sérums más conocidos (y caros) pero con una composición y unos resultados, desde mi experiencia, peores.

¡No lo pidas si no quieres engancharte! 😜

También te puede interesar