Escrito por Tendenzias

Mitomanía

La mitomanía es un grave desorden de salud mental, de origen patológico, que impele a algunas personas  a mentir de  forma compulsiva de cara a intentar ocultar la realidad sobre si mismos o sobre su entorno.

El término, de origen griego, fue utilizado por primera vez por Ernest Dupré en el año 1900, y se considera que puede llegar a ser tan devastador para los que la padecen que eminentes investigadores y psiquiatras han dedicado gran parte de su labor a averiguar el origen, las causas, las diferentes formas de cómo se muestra y sus posibles soluciones.

Quizás este desorden lo encontremos perfectamente descrito en el cuento de Pinocho, diferente a los demás, que para intentar ser uno más se ve impulsado a mentir de una forma tal que se convierte en un niño mitómano causa por la cual casi termina con su propia vida y con la de sus más allegados.

Y lo de la nariz, no es broma, ya que está demostrado, según las investigaciones de Alan Hirsch y Charles Wolf que cuando las personas mienten tienden a sentir picazón en la misma y tienden a rascársela de forma inconsciente. De difícil curación, ya que el enfermo normalmente no está por la labor de admitir que sufre una patología y someterse a tratamiento, es una lástima que los humanos no contemos con un Pepito Grillo que nos intente encaminar hacia la verdad.

El origen primario de este trastorno viene determinado por la personalidad de la persona, y aquí nos encontramos con dos extremos bien diferenciados, aquellas que cuentan con una baja autoestima y aquellos que la tienen exacerbada.

  • Los primeros, generalmente mienten para ser aceptados en la sociedad, ya que al no aceptarse a si mismos, tratan de fingir lo que no son para crear una nueva realidad que les haga parecer fuertes y distintos a lo que ellos perciben sobre si.
  • Los segundos, con la mentira tratan de exagerar frente a los demás sus bondades, logros laborales o bienes materiales y económicos, llegando a sufrir un delirio de grandeza, que normalmente les conduce en su intento de ser siempre los mejores en todo a una espiral de enredos de difícil solución.

Se han descrito en distintas investigaciones cuatro tipos básicos de mitomanía:

  • Mitomanía vanidosa: La persona que la padece miente con el único objetivo de halagarse a sí mismo, contando vivencias o situaciones fabulosas y exageradas que no son ciertas y que jamás ha vivido con tal de quedar por encima de los demás.
  • Mitomanía errante: Los que la padecen mienten continuamente a los demás para intentar ocultar una realidad que les agobia, por ejemplo dificultades económicas, familiares o laborales, y que siendo ciertas desean que no sean conocidas por una especie de vergüenza mal entendida, ya que no conciben el estarlas atravesando.
  • Mitomanía maligna: Se da generalmente en personas con complejo de inferioridad, y mienten, más que sobe ellos mismos sobre que les rodean, creando conflictos gracias a sus mentiras con el fin de dejar a los otros en mal lugar y parecer que ellos son los mejores del grupo en el que se desenvuelven.
  • Mitomanía perversa: Quizás sea el peor tipo de trastorno mitómano, ya que los que lo padecen tienen como intención mentir para conseguir llevar a cabo actividades de tipo delictivo, como por ejemplo, engañar a determinados grupos más desvalidos de cara a  beneficiarse o apropiarse de sus bienes.

Teniendo en cuenta que los mitómanos presentan claros signos de personalidades esquizoides o paranoides, lógicamente, el único tratamiento que podría derivar en su curación sería la combinación de una terapia conducida por su familia, psicólogos y psiquiatras, en ocasiones acompañada de medicación.

Os dejamos un vídeo que puede aclararos dudas al respecto.

Imágenes | ThePrisma

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