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Las enfermedades de transmisión sexual más comunes: síntomas y tratamiento

A la hora de mantener relaciones sexuales, es importante siempre el uso de preservativos con el fin de evitar contraer alguna de las muchas enfermedades de transmisión sexual que podemos encontrar y que sorprendentemente, muchas personas desconocen. Veamos a continuación, cuáles son las enfermedades de transmisión sexual más comunes: síntomas y tratamiento.

VIH

El SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) es el estado de la enfermedad que se desarrolla como resultado de la infección por el VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana). El virus afecta a las células especializadas de nuestro sistema inmunológico llamadas linfocitos T-Helper (o CD4) y, después de multiplicarlos internamente, los destruye progresivamente. Con el paso de los años, debido a la disminución en el número de estas células, la capacidad del cuerpo para defenderse contra otras infecciones disminuye. El SIDA es la fase más avanzada del daño por VIH.

La enfermedad se produce a través del paso directo del virus de una persona infectada a una persona sana. Esto puede suceder durante las relaciones sexuales (vaginales, anales y genitales de oro) sin protección profiláctica, a través del contacto con sangre infectada o durante el embarazo, el parto o la lactancia de una madre infectada con su hijo.

Sí­ntomas del VIH

En cuanto a los síntomas, después de la infección, pasan algunas semanas antes de que una persona se vuelva VIH-positiva en la prueba, incluso si el virus ya ha comenzado a afectar al sistema inmunológico. Antes de la fase de SIDA, pueden aparecer síntomas más leves e inespecíficos, como fiebre, malestar general, dermatitis, agrandamiento de los ganglios linfáticos, diarrea y pérdida de peso. Posteriormente, las personas VIH positivas pueden estar sin síntomas durante muchos años, pero son portadoras del virus del VIH y pueden transmitirlo.

Tratamiento para el VIH

No hay vacunas ni cura para la infección y, por este motivo, se sigue siendo seropositivo de por vida. Sin embargo, hay medicamentos que permiten monitorear la replicación del virus al evitar que destruya el sistema inmunológico y llegue al estado de SIDA.

Clamidia

La clamidia es una de las infecciones de transmisión sexual las más difundidas, causada por la bacteria Chlamydia trachomatis. Entre los factores de riesgo se encuentran la promiscuidad sexual y la coexistencia de otras enfermedades de transmisión sexual. Los síntomas son leves hasta el punto de no ser reconocidos, pero las consecuencias para el sistema reproductivo, especialmente para las mujeres, pueden ser muy serias.

En la mayoría de los casos, la infección afecta a mujeres, especialmente a adolescentes y jóvenes. Hasta el 40% de las mujeres con infección no tratada desarrollan una enfermedad inflamatoria pélvica, que puede conducir a la infertilidad. Además, las mujeres con clamidia corren un riesgo cinco veces más alto de contraer el virus del VIH.

Sí­ntomas de la Clamidia

Como ya hemos mencionado, la clamidia es asintomática en la gran mayoría de los sujetos (70% de las mujeres y 50% de los hombres). En las mujeres, los síntomas pueden ser flujo vaginal (leucorrea) o irritación. En los hombres, la infección puede afectar el epidídimo (conducto conectado al testículo), causando dolor y fiebre que pueden acompañarse de secreciones o una sensación de irritación y picazón.

Tratamiento para la Clamidia

Dada la naturaleza bacteriana de la infección, la clamidia se puede tratar con antibióticos, mientras que el uso de condones reduce en gran medida el riesgo de infección.

Herpes genital

El herpes genital es una infección diseminada en todo el mundo, la mayoría de las veces es causada por el virus Hsv-2 y, en menor medida, por el virus que causa la infección de los labios (Hsv-1).

Después de ingresar al cuerpo, el virus puede causar un primer episodio de la enfermedad o ser asintomático en el 25% de los sujetos; el virus permanece en estado latente pero, en el 50-60% de los casos, puede despertarse y provocar periódicamente síntomas similares a los de la infección primaria, incluso con un curso más leve, o no provocar ninguno de ellos. Esta última condición es la más temible porque el sujeto es contagioso y no es consciente de ello.

La enfermedad se produce a través de las relaciones sexuales (vaginal, anal y oral) y además, el virus puede transmitirse al recién nacido durante el parto con graves consecuencias (infección diseminada, encefalitis, infecciones de la boca, ojos y piel). Por último, las mujeres tienen un riesgo de infección triple en comparación con los hombres.

Síntomas del Herpes genital

Los síntomas de esta enfermedad se caracteriza por la picazón y el ardor que a veces preceden a la aparición de vesículas, que luego se rompen, dando paso a pequeñas úlceras dolorosas, ubicadas en el prepucio (en hombres) o en la vulva y la vagina (en mujeres).

A veces las lesiones se diseminan en la región perianal, nalgas y muslos. La primera infección puede ir acompañada de fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular y aumento del volumen de los ganglios linfáticos inguinales. Aquellos que contraen la infección por herpes genital corren el riesgo de contraer la infección por VIH 7 veces más si tienen relaciones sexuales sin protección con una persona con VIH, porque las lesiones por herpes contienen una gran cantidad de células T CD4, que son las células diana del virus. Las lesiones herpéticas duran de 2 a 3 semanas y curan, en la mayoría de los casos, espontáneamente.

Tratamiento para el Herpes genital

En cuanto al tratamiento, suelen suministrarse, medicamentos antivirales a los que se pueden asociar los analgésicos.

Como prevención tenemos que decir que el uso del condón reduce el riesgo de contagio sexual en más del 50%, mientras que la cesárea ayuda a prevenir la infección perinatal.

Gonorrea

La gonorrea es una de las enfermedades venéreas más comunes en la actualidad, que se produce debido a una infección por la bacteria Neisseria gonorrhoeae.

Suele transmitirse al practicar relaciones sexuales (orales, vaginales o anales), sin preservativo y es todo un riesgo para la mujer sobre todo, ya que en el caso de estar embarazada, la puede transmitir al bebé.

Sí­ntomas de la Gonorrea

En cuanto a los síntomas la infección puede afectar la cavidad bucal y faríngea, con dolor de garganta intenso y aumento del volumen de amígdalas. A nivel genital, en los humanos, existe la uretritis gonocócica típica, que generalmente aparece 4-7 días después de la infección, caracterizada por picazón y dolor durante la micción, enrojecimiento del meato uretral y abundante derrame de pus en el pene. Si no se trata, la infección puede alcanzar el epidídimo y el testículo, la próstata y las vesículas seminales.

En las mujeres, al menos en las etapas iniciales, puede tener una imagen completamente asintomática (casi siempre es el diagnóstico en la pareja masculina el que lleva a la mujer para que se someta a los controles necesarios), o puede aparecer dolor al orinar o pérdida de secreciones blanco-verdosas.

Si no se trata de inmediato, la infección puede diseminarse desde el cuello uterino hasta las trompas, afectando a los órganos de la pelvis y causando una enfermedad inflamatoria pélvica. Esto afecta al 45% de los pacientes con cervicitis gonocócica no tratada y puede provocar infertilidad o embarazos ectópicos. La infección en el embarazo, por otro lado, aumenta el riesgo de complicaciones obstétricas (por ejemplo, ruptura prematura de membranas y parto prematuro). También hay afectación anorrectal, por lo que el sujeto percibe un fuerte dolor rectal y la sensación de falta de vacío hasta la aparición de sangrado anal real. Si no se elimina a su debido tiempo, la bacteria se propaga a todo el organismo a través de la sangre, involucrando las articulaciones y el corazón.

Tratamiento para la Gonorrea

El tratamiento para la gonorrea se basa en antibióticos, administrados por vía oral y parenteral. Desafortunadamente, el uso indebido de antibióticos ha llevado, en los últimos años, a la propagación de cepas multirresistentes de Neisseria gonorrhoeae.

En cuanto a la prevención, si se usa desde el principio del acto sexual (incluso durante el sexo oral), el condón reduce drásticamente el riesgo de transmisión.

Sí­filis

Las sífilis es una infección transmitida por la bacteria Treponema pallidum y tiene una incidencia anual de 12 millones de nuevos pacientes en todo el mundo.

Esta enfermedad se transmite sexualmente, de la madre al feto y mediante la transfusión de sangre y el trasplante de órganos. En cuanto a la transmisión sexual, la infección se produce a través de fluidos biológicos (también saliva) y el contacto directo entre las membranas mucosas. El sexo oral, además del sexo con penetración, sería el modo más común de transmisión, ya que se practica en casi todos los casos sin el uso de condones. La bacteria, de hecho, logra penetrar a través de pequeñas lesiones de las membranas mucosas y de la piel (incluso las que no son visibles a simple vista) y desde aquí se propaga rápidamente, a través de la sangre y los vasos linfáticos, a todo el organismo. Las úlceras y las excoriaciones causadas por la sífilis aumentan el riesgo de contraer el VIH de 2 a 5 veces.

Sí­ntomas de la Sífilis

En en el 50% de los casos, la sífilis es completamente asintomática, y este es uno de los factores que permiten que la infección se propague rápidamente en la población (en la mitad de los casos, los afectados no saben que son contagiosos). En el 50% restante, la patología se manifiesta con una gama precisa y variada de síntomas. La primera fase (sífilis primaria) se caracteriza por la aparición de una úlcera venérea en el sitio de entrada de la bacteria; dicha herida es generalmente indolora y, aunque suele aparecer a nivel genital (pene y escroto en el hombre, vulva y vagina en la mujer), puede afectar cualquier distrito corporal (ano, recto, piel, boca). Esta lesión se resuelve espontáneamente dentro de 4-6 semanas. Si la infección no se trata en esta etapa, se vuelve sistémica y afecta a todo el organismo (sífilis secundaria). En este caso generalmente se observa una erupción, acompañada también de fiebre, dolor óseo, diarrea y, en los casos más graves, problemas relacionados con el hígado, el riñón y el sistema nervioso central. Cuando se termina esta fase, el sujeto se vuelve asintomático y, en ausencia de terapia, después de un período largo (5-10 años), la bacteria vuelve a sentirse como un corazón, huesos, músculos y sistema nervioso central sorprendentes con parálisis progresiva (sífilis terciaria).

Tratamiento para la Sí­filis

El tratamiento es simple y efectivo en casi todos los casos, y se basa en antibióticos.

Virus del Papiloma Humano (VPH)

La infección por VPH (virus del papiloma humano) es muy común en la población y es altamente contagiosa. Los factores que favorecen la infección están representados por el alto número y la precocidad de las relaciones sexuales, por la concomitancia de otras enfermedades de transmisión sexual. Se conocen genotipos de HPV con bajo riesgo oncogénico (entre 6 y 11) y alto riesgo oncogénico (entre ellos 16 y 18). Los primeros son responsables de la mayoría de las verrugas cutáneas y las verrugas anogenitales; estos últimos son responsables de aproximadamente el 70% de los carcinomas cervicales, anales y orofaríngeos (incluidas las amígdalas y la base de la lengua) y aproximadamente el 50% de los carcinomas de pene y vulvovaginal.

El virus VPH se transmite principalmente por vía sexual, también favorecido por micro lesiones en la piel y las membranas mucosas. El uso del condón, aunque reduce el riesgo, no lo elimina totalmente, ya que el virus también puede infectar la piel desprotegida por el condón a nivel escrotal o vulvar.

Síntomas del Virus del Papiloma Humano (VPH)

En cuanto a los síntomas, la gran mayoría de las infecciones son transitorias (durante un año, aproximadamente el 70% de las lesiones regresan espontáneamente) y son asintomáticas. Sin embargo, la infección puede persistir durante años (especialmente en sujetos con deficiencias inmunitarias o alteraciones genéticas) y reactivarse periódicamente, lo que da como resultado lesiones benignas o malignas. 

Tratamiento para el Virus del Papiloma Humano (VPH)

No existen terapias farmacológicas para erradicar el virus del cuerpo. Las verrugas y lesiones se pueden tratar con cremas; alternativamente, es posible proceder con tratamientos quirúrgicos locales también para las lesiones precancerosas localizadas en el cuello uterino

Candidiasis

Por último os queremos hablar de la candidiasis, una infección causada por hongos, perteneciente al género Candida, que puede transmitirse por mantener relaciones sexuales. El hongo Candida albicansgeneralmente vive en el cuerpo sin dar una señal de sí mismo, como un “comensal” de la piel y las membranas mucosas. Entre los factores que favorecen la candidiasis se incluyen el embarazo, el estrés, ciertos hábitos alimenticios (muchos azúcares o alcohol), el abuso de lavados vaginales. Además, el riesgo de desarrollar candidiasis aumenta durante el tratamiento con antibióticos o cortisona o en presencia de diabetes.

Sí­ntomas de la Candidiasis

En los hombres la candidiasis tiene como síntomas el enrojecimiento del pene, picazón, ardor, presencia de pátina blanquecina en el glande (balanopostitis); mientras que en la mujer los síntomas son, pérdidas “caseosas” blanquecinas que no son malolientes, ardor al orinar, picazón en el área genital (vulvovaginitis).

Tratamiento para la Candidiasis

En cuanto al tratamiento, generalmente se utiliza la terapia local (medicamentos o crema) y, en los casos más graves, una terapia oral basada en antifúngicos. Además se recomienda controlar la alimentación (reducir el consumo de azúcar y alcohol), evitar el uso de ropa ajustada y ropa interior de tela sintética.

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