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Cómo enfrentarse al postoperatorio de un aumento de pecho

Como es habitual, si estás planteándote una intervención quirúrgica, o estás en lista de espera, te preocupará lo que está por venir tras salir del quirófano. Si te pones en manos de un equipo profesional médico, harán todo lo posible para que el postoperatorio de una operación como el aumento de senos tenga un plazo mínimo, y éste sea lo menos doloroso posible.

Postoperatorio aumento pecho

Algunas recomendaciones después de la operación

Para que el postoperatorio sea lo más corto posible, los médicos recomiendan seguir una serie de consejos o recomendaciones que ayudarán a la sanación de las cicatrices. El primer consejo, en el que la mayoría coinciden, es en guardar reposo absoluto durante los primeros dos días, ya que cualquier movimiento podría desencadenar una complicación en la recuperación.

Lo normal, además, es que el cirujano te recete algún antibiótico y analgésico durante los primeros días. Si esto ocurre, no te asustes ya que es algo normal para todas las operaciones, no es algo indicativo de que algo haya salido mal. Estos medicamentos ayudarán a aliviar el dolor y a evitar posibles infecciones en las heridas, abiertas para la colocación de los implantes.

Tras una cirugía mamaria, es muy probable que aparezca algún hematoma o moratón en los senos, es algo natural con la manipulación realizada en los tejidos durante el aumento de pecho. Estas marcas irán desapareciendo poco a poco en unos días, por lo que no deberás preocuparte.

En este postoperatorio es también recomendable usar un sujetador diseñado para estos casos. Lo ideal es su uso continuado durante todo el día, exceptuando los momentos en los que se produzca el baño. Es importante evitar los sostenes convencionales, ya que pueden presionar la herida y llegar a hacer daño en los puntos de sutura.

Si te haces un aumento de pecho Madrid o en cualquier otra capital de España, deberás tener en cuenta que no podrás volver a tu vida normal hasta pasadas por lo menos dos semanas. Lo aconsejable es irse incorporando de manera progresiva a la rutina diaria. El médico te irá dando plazos para los distintos ejercicios, pero se recomienda encarecidamente no levantar los brazos y no conducir.

¿Cómo minimiza el médico las molestias postoperatorias?

Además de las recomendaciones que te hemos propuesto, el equipo medico pondrá a tu disposición algunos elementos, que harán que las molestias sean lo menos dolorosas posibles. Estas son algunas de las más comunes, pero, dependiendo de los profesionales, pueden variar:

  • Infiltración con anestésicos locales: de esta manera, podrán remitir los dolores más agudos justo después de la operación. Antes de empezar la intervención se proporciona al paciente bupivacaina, un anestésico local que adormecen las ramas sensitivas intercostales.
  • Analgésicos intravenosos: en el postoperatorio hospitalario se administran antiinflamatorios y paracetamol vía intravenosa. Estos medicamentos se recetan para que se sigan administrando también después del alta hospitalaria.
  • Movilización de la zona: según algunos estudios, como los que arroja el Doctor Forcada, uno de los mejores cirujanos plásticos de Madrid, las pacientes que pasaban la noche en el hospital se encontraban más doloridas al día siguiente, aumentando la dificultad de levantarse de la cama.
    En cambio, aquellas pacientes que decidían pasar la noche en casa, volvían en mejores condiciones al día siguiente, necesitando menos medicación y volviendo mucho antes a sus actividades diarias. Por eso, las enfermeras ayudan a levantarse a la paciente y a pasear por la habitación o por los pasillos lo antes posible tras la intervención.

¿Cómo serán los dolores que notarás tras la cirugía?

El foco de dolor, así como su duración, puede variar dependiendo de cada paciente, pero por norma general, los peores días serán el segundo y el tercero después de la intervención. La mayoría notan una mejoría notable a partir del cuarto día. Por otra parte, los dolores pueden reflejarse de la siguiente manera:

  • Tipo agujetas: estas molestias suelen ser las más frecuentes, sobre todo en las mujeres con gran laxitud cutánea, pudiendo ser el único tipo de molestia que sientan.
  • Tipo pinchazo: este dolor es típico cuando se produce una contractura muscular durante la operación. Suele desaparecer de forma autónoma conforme va cicatrizando el músculo. Es un dolor que recuerda a los típicos de espalda cuando se contractura.
  • Tipo quemazón/hipersensibilidad: se da sobre todo en la zona de los pezones. El sobrestiramiento de los nervios puede provocar esta sensación en la paciente. En caso de producirse, suele empezar a disminuir a las dos semanas, pero en ocasiones puede mantenerse hasta ocho meses en desaparecer del todo.

Básicamente, estas son las dificultades que encontrarás tras una operación de este tipo. Siguiendo los consejos médicos y con una buena actitud, lo más normal es que tras dos semanas puedas volver a tener una vida normal y puedas lucir la talla de pecho que tanto deseabas.