Ya es sabido que en el mundo de la estética todo se vale. En los últimos años, los tratamientos para embellecer el cuerpo y el rostro han ido evolucionando, sin dejar de mencionar que se han incrementado y que hoy en día una gran cantidad de productos impensados se utilizan habitualmente en diversos tratamientos estéticos gracias a sus múltiples propiedades.
Un buen ejemplo de esto es la leche, una bebida nutritiva que posee una gran cantidad de propiedades que la convierten en un alimento completo.
Pero, además de su aporte nutricional, la leche tiene también múltiples atributos que ayudan a realzar la belleza de la piel. Es por esto que salen al mercado numerosos jabones y cremas para el cuerpo elaborados a base de leche que se utilizan para limpiar, suavizar e hidratar la piel. Además de todo esto, la leche es considerada como una importante aliada de las personas a la hora de curar alergias al polvo.
La leche puede utilizarse en múltiples tratamientos, los cuales deben ser seleccionados dependiendo del tipo de piel (color y textura). Además de adquirir cremas o jabones comprándolos en farmacias o mercados, es posible llevar a cabo numerosos procedimientos caseros en base de leche, de los cuales presentaremos los más habituales a continuación:
- Limpiador para piel grasosa: Aplicar nata de leche en todo el rostro, dejar actuar durante media hora y después enjuagar con abundante agua tibia.
- Limpiador para piel normal o seca: Aplicar la leche en el rostro mediante un algodón empapado. Disponer por todo el rostro, dejar actuar unos momentos y después enjuagar con agua.
- Exfoliante facial para piel grasosa: Mezclar una cucharadita de leche en polvo con otra de miel y algunas gotas de zumo de limón. Masajear la piel del rostro suavemente con la mezcla. Enjuagar con abundante agua.
- Exfoliante facial para piel normal o seca: Mezclar una cucharadita de leche en polvo con otra de miel. Masajear la piel del rostro con la mezcla. Enjuagar con abundante agua.
Imagen de .muymoderna.