Desde que entramos en la pubertad, a las mujeres comienza a preocuparnos ese vello que va apareciendo en axilas, brazos, ingles y piernas, y que en ocasiones nos impelen a cubrirnos de pies a cabeza con tal de que nadie lo aprecie. Hasta hace relativamente poco tiempo, y por desconocimiento de otras técnicas, lo más fácil era cometer el error de tirar de cuchilla de afeitar para eliminar.