Los recién nacidos habitualmente presentan obstrucción de las vías respiratorias aunque no estén resfriados. La razón es que durante nueve meses vivió flotando en líquido y alimentándose y respirando a través del cordón umbilical por lo que el exceso de líquido residual de su organismo, hace que el bebé, estornude, tosa y con frecuencia, tenga tapada la nariz. Además de estas causas podemos encontrar causas ambientales, el polvo.