-    Escrito por elena-b

Poliquistosis ovárica

La poliquistosis ovárica es un síndrome descubierto en el año 1935, y que a pesar de tener diferentes modalidades, tiene como denominador común, además de otros factores, el crecimiento anormal de los ovarios y la aparición de pequeños y múltiples quistes en ellos, además de una ligera masculinización debido a un exceso de hormonas masculinas. Las mujeres que lo padecen sufren un mal funcionamiento de los ciclos hormonales normales. No se sabe bien cómo sucede este cese de la actividad pero se comprobó que los bajos niveles de la hormona foliculoestimulante (FSH) y la anormal producción de andrógenos es la razón por la cual los folículos no maduran.

En un artículo anterior hablamos del SOP, síndrome de ovarios poliquísticos. Pero hoy detallaremos la poliquistosis ovárica, que si bien lleva un nombre similar no son la misma cosa.

Origen

Su origen no está aún muy claro, pero lo si está muy claro, es que además de poder tener componentes hereditarios o genéticos, en la mayoría de las mujeres que la padecen hay tres factores en común:

  • Problemas con la absorción de insulina, lo que hace que se desarrollen más hormonas masculinas de las normales.
  • Aparición de vello facial, o generalizado por todo el cuerpo, acné o dermatitis  agresivas.
  • Mal funcionamiento del hipotálamo, con las consecuencias que conlleva.

Las mujeres con esta afección presentan folículos inmaduros los cuales debido a su estado no liberan los óvulos que contienen y por ende se van acumulando en forma de quistes, como puede verse en la imagen anterior, y esto hace que la mujer no ovule y no pueda concebir sin tratamiento especializado para la infertilidad. Los ovarios de una mujer con esta enfermedad son 5 veces más grandes que los normales y por fuera están cubiertos por una densa capa blanca muy resistente. Una característica a destacar es que las féminas con la afección comúnmente tienen parientes cercanas con SOP.

Síntomas de poliquistosis ovárica

  • Períodos irregulares
  • Menstruaciones muy escasas
  • Amenorrea
  • Ovulaciones esporádicas o nulas
  • Presencia de quistes
  • Gran cantidad de hormonas masculinas en sangre
  • Problemas para concebir
  • Dolor recurrente en la pelvis
  • Aumento de peso
  • Diabetes
  • Anormalidades en colesterol y triglicéridos
  • Presión alta
  • Cantidad anormal de vello en el cuerpo y en la cara
  • Acné, piel grasa y caspa
  • Manchas en la piel de atrás del cuello, ingle y axilas.
  • Mamas pequeñas

Tratamiento

El tratamiento más común es el uso de anticonceptivos orales, sobre todo en mujeres que quieren quedarse embarazadas pero desean atenuar los síntomas de este síndrome. Para las que desean tener hijos el mejor tratamiento son la inducción de ovulaciones de forma artificial, los tratamientos estéticos para la piel, la depilación por electrolisis y combatir la enfermedad acudiendo a un especialista que pueda poner una dieta y una pauta de ejercicios adecuada.

Cuando el problema se complica, a las medidas anteriores, ya que no son suficientes, y las pacientes comienzan a emperorar tanto física como psicologicamente, hay que complementarlas con compuestos hormonales que paren el anormal crecimiento de las masculinas, ya que pueden terminar produciendo cáncer, a comprimidos de insulina para evitar que se desarrolle una diabetes, y tratamientos que controlen de forma efectiva el riesgo cardiovascular. Y si se detectan signos de depresión derivar al especialista adecuado.

A pesar de que esta afección hace que se dificulte el tener un hijo, no significa que sea imposible, mediante el tratamiento adecuado y o intervenciones quirúrgicas es posible ser madres sin padecer problemas durante el embarazo.

Os dejamos un interesante vídeo.

Imágenes | Nutricion.Pro Bligoo TuEndocrinólogo