Todos los infantes menores a los 12 años y cuya estatura no supera el 1,35 m debe llevar una silla especialmente diseñada para él en el coche. Su nombre es sistema de retención infantil.
Es común que estas sillas se pongan en la dirección en el que va el vehículo. Sin embargo, según los últimos estudios, instalar el sistema en sentido contrario, aumenta el nivel de seguridad tanto para la cabeza como para el cuello. Esto se sugiere hasta que el infante tenga al menos dos años y seis meses.
Asimismo, es importante verificar que cada aparato cuente con el certificado oficial, el cual es un adhesivo de color naranja, de tal manera que cumpla todas las medidas de acuerda al reglamente ECE-R44 03 y ECE-R44 04.
Generalmente un mueble con estas características no están por debajo de los 60 euros, cantidad que puede algún día salvar la vida de un niño, pues en los últimos 20 años, la principal causa de los decesos en los niños ha sido los accidentes automovilísticos.