En las épocas calurosas como en las que estamos en la actualidad el intentar tapar nuestras piernas es una batalla perdida de antemano ya que el calor es tal que se hace imposible. Por ello, es importante tener en cuenta todos los detalles, por mínimos que sean, para lograr mejorar el aspecto físico de nuestras piernas para poder ponernos cualquier falda o vestido sin temor a que éstas nos estropeen el modelito.
Un consejo que probablemente ya conozcáis todas es el uso de los tacones para estilizar la figura y que las piernas parezcan aún más largas y delgadas de lo que verdaderamente son. No obstante, es importante que no nos pongamos tacones en exceso cuando no estamos acostumbradas a llevarlos puesto que, en este caso, puede ser peor el remedio que la enfermedad. Por ello, es importante que vayamos alternando el uso de los zapatos con tacón con los planos o con zapatos más bajos, para acostumbrarnos y no sobrecargarnos los gemelos.
Otro de los remedios de los que podemos hacer uso son los contrastes de agua fría y caliente, típico de los balnearios y spa. Sin embargo, también podemos llevar a cabo esta práctica sin movernos de casa, llenando dos barreños o cubos de agua, una muy fría (podemos introducir hielos si es necesario) y otra muy caliente; o en la ducha si lo vemos más factible.
Con el paso de las piernas de frío a caliente, conseguiremos activar la circulación sanguínea de las mismas reduciendo los riesgos de la aparición de celulitis y estrías.
