Nuestros hijos comenzaron el curso escolar, ahora más que nunca conviene que su mente esté abierta y ávida de aprendizaje.
Con independencia de las cualidades y capacidades intelectuales de cada niño, existen ciertos alimentos y aportes que potencian la actividad neuronal activando las áreas del aprendizaje.
Entre estos alimentos se destaca la glucosa. El cerebro de nuestros hijos está en constante cambio y movimiento por lo que el desgaste energético o lo que es lo mismo, el desgaste de glucosa es elevado.
La recarga de la glucosa es fundamental para empezar la jornada y que nuestros hijos aprovechen todo su tiempo de estudios en cultivarse y aprender.
Frutas, verduras y cereales son un extraordinario aporte de glucosa y deben formar parte del desayuno de nuestros hijos.
El azúcar es fuente de sabiduría y energía por lo que debe estar presente en cada comida diaria que los niños ingieran, directa o indirectamente a través de arroz y pastas que se transforman rápidamente en glucosa.
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