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Custodia Compartida

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Terminar un matrimonio en un divorcio amistoso, aunque es difícil se puede conseguir, muchas parejas llegan a un acuerdo satisfactorio dentro de lo triste que es una situación así sin declararse la guerra mutuamente. Pero muy a menudo los desacuerdos y enfrentamientos se producen a la hora de determinar la relación con los hijos y su custodia.

 

Las discusiones entre padres separados con respecto a la custodia de los hijos, que si la madre, que si el padre, que si custodia compartida. Rápidamente se desata una guerra verbal de acusaciones, amenazas y escritos legales. La unidad familiar ahora rota ya ha dejado de ser el refugio y la estructura que los hijos conocían.

Los abogados de ambas partes representaran a los padres ante el tribunal con el fin de determinar la custodia de los hijos que, habitualmente y salvo algunos casos, mantiene la madre. El establecer un régimen de visitas para el padre que no comparta el día a día con los niños es otro de los acuerdos contemplados en esta situación, así como el definir la proporción en que cada padre se hará cargo de los gastos de alimentación, educación, vivienda y todo lo necesario para un sano desarrollo de los hijos. Actualmente en España tenemos la figura de la custodia compartida, que se presume podría resolver los múltiples conflictos resultantes de un divorcio cuando hay hijos en común.

 

Pero, consideraciones legales aparte, los padres no deben olvidar bajo ninguna circunstancia que ambos son responsables por sus hijos y por la vida que tengan mientras están bajo su cuidado y que tienen derecho a crecer en un ambiente de amor y respeto.

 

Si no puedes tolerar a tu ex cónyuge no hagas partícipe a tus hijos de ello, no hagas patente tus sentimientos hacia tu ex influyendo en la relación que él tiene con ellos. Las batallas legales y los desencuentros sobre los hijos después de un divorcio son situaciones en las que ellos son los más perjudicados.

 

Ellos han perdido su imagen de hogar y han sido testigos involuntarios de una situación que les afecta directamente y que dejará secuelas de ello para el resto de sus vidas.

 

Independientemente de las razones o motivos que hayan provocado el divorcio, salvo casos extremos y justificados, tus hijos deben crecer sanos y libres de traumas y el primer paso es dejar tus propios puntos de vista, causas o visiones personales de la situación vivida y entender que tus hijos son tan tuyos como de tu ex y que ambos tenéis la responsabilidad y la obligación de cuidarles, educarles y que se conviertan en adultos seguros de sí mismos, libres de culpas ajenas y por sobre todo a crecer en paz.

 

Foto: Flirck

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