Escrito por

Cómo estimular a tu hijo a través del tacto

baby_2.jpg

El tacto es uno de los principales sentidos, a través del cual es posible comunicarse con el bebé, no solamente el afecto.

¿ Cómo?

La estimulación de la piel es captada por los nervios periféricos y trasmitida a la medula espinal, desde donde es enviada al cerebro produciendo también cambios físicos.

Se ha comprobado que aquellos niños que son cargados y acariciados tienen un mayor porcentaje de crecimiento cerebral,porque:

  • Se vuelven más receptivos a su ambiente.
  • Se muestran más alertas ante lo que sucede a su alrededor. Inician más precozmente sus respuestas a los estímulos. Aumenta su sentimiento de seguridad.
  • Adquieren conocimiento acerca de las diferentes partes de sí mismo al ser tocados, porque al empezar la vida, tu bebé no sabe cómo es y hasta dónde se extiende su cuerpo.


Cómo estimularlo mes a mes:

En el primer mes:

Es conveniente que sea antes del baño, una hora antes de comer, a media mañana.
Es suficiente con tocarlo suavemente durante unos minutos, con las manos ligeras, reconociendo todo su cuerpo, excepto su abdomen.

Hasta los cuatro meses:

Prolonga el tiempo a veinte o treinta minutos diarios y aumenta la presión sobre la piel, pero sin brusquedad ni violencia:

¿Cómo hacerlo?

Desnuda al niño en una habitación tranquila y resguardada del frío, o a aire libre, si el día es cálido y soleado.
Entibia un aceite vegetal cualquiera, no usar aceites minerales, o toma una pequeña cantidad de aceite en las manos y frótalas para calentar a la temperatura del cuerpo.
Coloca al niño acostado de espalda sobre tus piernas extendidas, estando sentada. Mejor sobre una mesa, estando de pie. La mesa de cambiarlo puede ser usada las primeras semanas e incluso meses, pero los sitios altos se vuelven inseguros a medida que aumenta la actividad física del niño. O, sobre el piso, arrodillada frente a él. Siempre mirándole a los ojos. Es de gran importancia.
Mejor es colocarlo directamente sobre la piel, pero como es probable que vacíe su vejiga, es conveniente poner bajo el niño una toalla y un plástico.
Háblale durante todo el tiempo. No necesariamente con palabras. Profundamente concentrada. También puedes hacerlo en silencio y así aprenderás a comunicarte de otra manera. Háblale con los ojos y con las manos, háblale a su piel, pensando sólo en lo que estas haciendo. Lentamente. Siempre conservando el mismo ritmo desde el comienzo hasta el fin.
Al finalizar, envuélvelo en una toalla suave y cárgalo. Luego báñalo.
Al principio, el niño no se moverá mucho, pero al pasar los meses comenzará a voltearse. Entonces, no lo obligues. Respeta los sentimientos de tu bebé. Practica el masaje sólo mientras tu bebé lo disfruta.

Vía: aldea educativa