Este año nos enfrentamos a uno de los veranos más calurosos de los que muchas de nosotras recordamos, es por ello por lo que es de vital importancia tomar medidas preventivas contra los efectos ocasionados por estas altas temperaturas.
Ante todo, una de las medidas que debemos tomar es beber de manera frecuente y constante líquidos, independientemente de si tenemos o no sed. Si siempre ha sido aconsejable el beber mucha agua, en estas épocas la relevancia de este gesto tan simple se ve maximizado. Aunque es aconsejable evitar las bebidas en las que la cafeína y los azúcares son los protagonistas, así como el alcohol, ya que estos tipos de bebida hacen que perdamos líquidos.
Es importante que siempre que nos sea posible evitemos el salir a la calle y estar por un largo período de tiempo expuestos al calor en las horas en las que el sol más calor nos da, siendo éstas las horas del mediodía. Siendo innecesario el mencionar que nos abstengamos de practicar cualquier tipo de ejercicio al aire libre durante ese período de tiempo.
Con respecto a las comidas es aconsejable que evitemos comer alimentos pesados o que dificulten la digestión, por lo que debemos intentar comer sobre todo ensaladas, frutas y verduras ya que este tipo de comidas más ligeras nos ayudan a reponer los líquidos y las sales que perdemos mediante el sudor.
