El comer jamón ibérico es ya un lujo al alcance de todos y es así porque, debido a la crisis, las empresas productoras han tenido que bajar los precios para dar salida a todos los productos que tienen en stock en el almacén. Aunque esto no ha sido una iniciativa total, la mayoría de las firmas han optado por esta solución.
El precio del jamón ibérico ha bajado, pero ese tanto por ciento lo notan más los hosteleros que los consumidores finales, pues a nosotros nos llega ya con las recargas de todos los intermediarios.
Los beneficios del jamón están más que demostrados, al proceder del cerdo nos proporciona muchas grasas de tipo cardiosaludable, es decir, de las que no dañan el organismo, sino que lo cuida. De esta manera, debemos de saber que el incluir esta carne en nuestra dieta nos ayuda a luchar contra el colesterol denominado malo y a aumentar el bueno. Si a esto le sumamos algo de ejercicio, estaremos creando unos hábitos de vida muy saludables.
Lo podemos considerar apto para sustituir las carnes rojas pues nos aporta proteínas y vitaminas. Además, nos proporciona una buena cantidad de ácido fólico, una sustancia imprescindible para las mujeres que estén planificando tener familia. El ácido fólico se relaciona, cuando es deficitario, con un riesgo mayor de que se produzcan malformaciones en el feto como, por ejemplo, la espina bífida. Por ello, antes de quedarte embarazada es recomendable que consumas a menudo verdura de hoja verde y jamón ibérico.
Sin embargo, una vez que tenemos la certeza de estar esperando un bebé, lo normal es que el médico nos retire los embutidos y carnes crudas para evitar que el feto contraiga la enfermedad denominada toxoplasmosis. En la Universidad de Granada junto con el Centro Tecnológico Andaluz del Sector Cárnico se está llevando a cabo un estudio para comprobar que el jamón, debido a su curación, está fuera de peligro, pero como el estudio durará aún algo más de un año, se siguen tomando precauciones.