Ir al gimnasio es algo que todos nos proponemos en algún momentos de nuestra vida, sobre todo cuando se acerca el año nuevo, y con él los buenos propósitos, y el verano con la llegada de la temida “operación verano”. Normalmente nos apuntamos y los primeros días acudimos con una entrega e ilusión fuera de lo común, y generalmente con expectativas poco realistas. Debemos tener muy en cuenta.